La empatía en la música de Claudio Cardone.

Escrito por: Giuliano Biribín y Felix Leonel Peralta.

 

Como experiencia de cobertura tuvimos el flash de presenciar un repaso de la obra de Claudio Cardone, o como él dice, un repaso de las músicas de su presente y su pasado. El Centro Cultural Atlas nos acogió entre murales de esculturas griegas y la atmósfera que se respiraba nos tenía atrapados a la espera de algo que no podíamos definir. Nuestra conjetura quizás se acercaba más a un homenaje de su trayectoria con grandes artistas como Illya Kuryaki & the Valderramas, Javier Malosetti, Fandermole, entre otros. Sin embargo, la propuesta que nos tenía preparada el artista contiene un fuerte tono de contemporaneidad.

Cardone nos comentó en una entrevista telefónica que el ciclo lo programa el pianista de la Orquesta Utópica, Federico Abelli. El cual le propuso realizar cuatro encuentros diferentes entre sí a lo largo de este mes de septiembre con diferentes invitadxs. La primera fecha tuvo como invitados a Ricardo Vilaseca (teclados, Theremin, iPad), Cristian Gustafsson (bandoneón) y Cyberangel (visuales). Claudio, desde su piano, dio la bienvenida a lxs asistentes en solitario. Casi escondido entre sus aparatos, sintetizadores, reproductores, como un orquestador cibernético. Escondido decimos porque su apariencia y voz suena discreta a pesar de estar en las tablas a la expectativa de todo el Atlas. Tras unas breves palabras, comenzó a tocar unos temas inéditos acompañado solamente por unas grabaciones, entre ellas, nos llamó la atención el sample de una carreta circulando por la calle y un bagayero a gritos anunciando la compra de chatarra. Mientras sonaba esto de manera cíclica, desde el piano oíamos un acompañamiento que generaba una tensión, una lejanía. Pensamos en lo cotidiano y en la distancia de lo que una vez fue presente. No nos resistimos en preguntar y Claudio nos respondió ante nuestra sorpresa que lo que escuchamos fue una improvisación con ciertas cosas pautadas. El sample de la carreta tiene ya varios años, fue en Capilla del Monte y fue grabado en un iPod usado para registrar sonidos de ambiente. “Son sonidos que escuchaba de chico en Rosario y ya no escucho más, parte de mi pasado” confiesa, pero el motivo de que se vuelva parte de su música pasa por la intencionalidad de generar un clima sin referencia alguna, solo textura para las teclas.

No faltó en el repertorio una revisita a su único disco solista: No tiempo de (2013). Cardone nos comenta que la idea del disco existió 14 años antes de su publicación y su relación ahora, seis años después, es la distancia que le ocurre a cualquier artista cuando abandona su trabajo para pasar a otro proyecto. “No me puedo quedar en una cosa por mucho tiempo” nos dice, “sin embargo le tengo muchísimo cariño, agradecido por la gente que colaboró desinteresadamente como la gente del Parque España, de la Editorial Municipal de Rosario, los músicos que participaron como Jota Morelli, Pulga Luciani”. No tiempo es un disco doble mitad hecho con el piano, mitad hecho con la laptop, el cruce de dos mundos, de dos tiempos. En medio de la conversación el músico expresó su deseo de volver a repetir la experiencia del disco y lamentó la atemporalidad que hoy sufre el formato CD y la imposibilidad de poder hacer una tirada en una coyuntura de inflación. También manifiesta el disgusto ante el poco rédito económico que brindan las plataformas de música vía streaming a lxs artistas, sobretodo acá en Argentina. Sin embargo, para Claudio no hay ninguna pálida que lo detenga a la hora de componer. De pronto, lo encontramos haciendo, en sus palabras, un anti karaoke que fusiona la voz de la cantante Björk con su propia interpretación.

Ecléctico por donde se lo mire, el tour musical entre la búsqueda personal y el encontrarse en las obras de otrxs, componen en el show, un ambiente donde todo puede ocurrir. Preguntamos por la inclusión de la artista islandesa y por la interpretación que se dará de unos temas de Fiona Apple con Maite Ajubita hoy miércoles 11 de septiembre a las 21hs en el mismo Atlas ¿Por qué ellas dos? “Desde siempre escucho música muy variada, desde lo muy sencillo y desde lo muy complejo. Digo esto, porque conozco a colegas muchos más talentosos que tienen una perspectiva diferente de la que tengo yo. Yo siempre tengo la perspectiva de hace añares de escuchar un poco de todo. Por ejemplo, en el caso de Fiona pasó que un día hablando con Maite nos dimos cuenta que eramos a los dos nos gustaba Fiona Apple y bueno… ella se sabía los temas, yo también, entonces salió la onda de salir a tocar. Además, es una forma de hacer las cosas diferentes y ella siempre tiene la mejor disposición. Con respecto a Björk, la vengo escuchando desde que arrancó su primer disco y era uno de los varios gustos que teníamos en común con Spinetta. De hecho, él llegó a conocerla personalmente y hablar con ella y me pareció lindo meter algo de ella. Cada vez que puedo meto algo de ella en mis shows. Al fin y al cabo, pasó de esto a cualquier otra cosa”.

La segunda parte del show, el momento en que lxs invitadxs entran en escena, fue otra experiencia. Lxs asistentes vivimos una especie de road movie sonora y futurista que nos transportó a diferentes géneros musicales a través de la mixtura que brinda la música electrónica. De pronto el proyector descartó el azul que acompañó a la tan íntima primera parte y empezaron a barajarse un compendio de imágenes que ponían en tensión lo orgánico molecular con lo tecnológico brillante y frio. Claudio Cardone, estando más conectado con el público, improvisando con sus compañeros, fue otro a la hora de tocar. La propuesta de esta última parte fue explosiva; de un comienzo más bien cercano al género musical krautrock, la banda pasó a un tango cibernético. Entre medio de todo esto, se esuchaba el discurso final de Chaplin en El Gran Dictador, y otro tipo de montajes sonoros que trasportaban a diferentes tiempos y ambientes. Al finalizar la improvisación, el músico termina su recital hablando sobre la empatía y la necesidad de que se presente este sentimiento actualmente. En la entrevista que tuvimos el mediodía de este domingo, Cardone nos reafirma lo que dijo esa noche: “Veo falta de empatía en la actualidad internacional, en la incapacidad de progresar que sufre mucha gente, en que haya 20 o 30 personas acaparando continuamente más y más fortuna en desmedro del resto… La verdad, cuando lo pensás fuera de cualquier análisis o contexto político o religioso, llegas a la conclusión que es la falta de empatía con el otro lo que produce todo eso. Con Ricardo, Cristian y Patricio (Cyberangel) coincidimos en esta idea y en la necesidad de ayudar al otro. Nuestro oficio tiene mucho de esto si tomás a la música como un evento artístico y como un hecho que brinda un poco de belleza más relacionada con el espíritu, de lo que te hace bien adentro. Si se pierde esto, estamos fritos”. La conversación concluyó con la invitación a los siguientes eventos del ciclo de autor que se realizaran hoy a las 21hs, y dos más en lo que queda del mes. El 19 con Jose María Blanc de Pablo el enterrador; y el 24 Cardone finalizará estos recitales en compañía de Sergio Verdinelli. También agradeció por la existencia de lugares como el Centro Cultural Atlas y nos despidió con la promesa de más variedad en los shows siguientes y con el fuerte deseo de que, en algún futuro próximo, se pueda grabar un nuevo disco.

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