El Freestyle empezó con un poema que a la vez es un chiste. Entre los esclavos afroamericanos se contaba la siguiente historia: en la selva vivía un mono al que se lo conocía por ser bastante embustero. Este monito tenía dos amigos: un león y un elefante. Para matar el aburrimiento tropical, el Mono le comenta al León que el Elefante andaba por ahí hablando mal de él y de su familia. Entonces el León se lanza por la espesura del áfrica a buscar al Elefante.  Una vez que lo encuentra, el enorme pero indefenso animal niega la acusación, pero fue insuficiente ante la ira de su atacante y el León cobra su venganza. En otras versiones, el Elefante logra hacer entrar en razón al León haciendo que dirija su necesidad de sangre al Mono, lo que posibilita un nuevo escenario. Así nos encontramos al León acercándose lentamente al Mono entre las sombras que de tanto reírse de sus maldades se cayó de la rama de un árbol. Sin que se pudiera incorporar, la gran silueta del depredador se le pone encima. A centímetros de su boca, sintiendo su final, el Mono, asustado, le propone una pelea justa a su agresor. El León accede y el Mono se levanta del suelo y sin que el otro pudiera hacer nada, sube por un árbol y huye entre las copas salvando así su vida.

Rebuscársela con la palabra, la oralidad como única arma. Esta leyenda fue trasmitida por los esclavos negros directamente desde el África. El mono es una interpretación del dios Èṣù, propio de la región Yoruba (actualmente Nigeria, Togo y Benín). Literalmente el nombre de dios significa movimiento permanente. Una mente que resiste la muerte a través de la palabra es una mente que está en perpetua actividad. Es aquí donde entra en escena el Hip Hop: antes que nada, este movimiento cultural es esencialmente la continuación del arte y la narrativa africana que por la opresión blanca y europea fue silenciada a lo largo de la historia universal. Una continuación que en nuestro país tomó su propio tinte pero se mantiene impulsada, de alguna u otra manera, con esos mismos valores iniciales de resistencia e ingenio ante todo. Hoy en día el fenómeno del freestyle competitivo llega a millones y cada vez son más las marcas que sponsorean a competidor&s y a eventos. En nuestro país el boom se dio hace tres años ya con el fenómeno que dejó el Quinto Escalón, una competencia de plaza que cuenta con millones de reproducciones en YouTube y sirvió como catapulta a jóvenes artistas que hoy están dominando la escena musical mainstream. En nuestra ciudad también el freestyle tiene su historia. Competencias como Masacre Freestyle, Al kaeda se posicionan como las organizaciones más antiguas dentro de nuestra cultura local. Por otro lado, tenemos a las más actuales como Rosario Underfree, Rapsario, Elite Free que vienen creciendo gradualmente cada semana reuniendo a centenares de artistas ansiosos en busca de demostrar su capacidad a la hora de improvisar y, en cierta manera, de contar su propia historia y narrativa personal.

La plaza, el lugar público por excelencia, donde todas las realidades se juntan y se multiplican, es la protagonista silenciosa que acompañó y acompaña a la cultura del Freestyle desde sus inicios y continúa siendo el lugar indiscutido de las competencias. Tanto de tarde como de noche, en espacios conocidos como el Parque España, La plaza Barranca de las Ceibas y el Patio de la Madera, organizadores, MC’s, Beatboxers y espectadores se reúnen en ronda para comenzar una nueva jornada. Las secuencias varían según el día, pero lo primero que nos llega a la vista es la hermandad del Hip Hop desplegarse en los saludos que la comunidad efectúa apenas llega al lugar; también en las improvisadas rondas de precalentamiento en las cuales much&s agarran seguridad para anotarse en la competencia o simplemente para echarse unas barras entre conocid&s. Nadie parece estar sol&, salvo personas atraídas por la curiosidad. Más allá de que lo que reúne es el espectáculo de la competencia y la ganas de medirse entre improvisadores, se siente la necesidad de compartir y de que la cultura crezca. Nunca falta de premio en las competencias un beat o una sesión de grabación para que el ganador tenga la oportunidad de hacer música, y cada tanto se escucha algún mini parlante rompiendo en el aire una producción local. He aquí una de las claves del Hip Hop en todas sus ramas: la creación de espacios de expresión para aquell&s que, en una primera instancia, se espera que accedan a la cultura como consumidores y no como protagonistas.

Centrémonos en conocer un poco la figura del MC como freestyler o como batallador. Para esto nos acercamos a Kiry que para much&s es uno de los competidores referentes de la ciudad. La joven realidad se viene plantando semana tras semana en las plazas, pero sus comienzos fueron en el Break dance aprendiendo por internet y bailando con amigos. Su encuentro con el freestyle fue en una competencia. Unos conocidos lo habían invitado y se mandó sin pensarlo logrando así ganar su primera batalla sin siquiera practicar. Con el tiempo empezó a consolidar un estilo métrico que, en palabras del MC, fue una necesidad personal producto de una facilidad de conectar palabras y la simple búsqueda de divertirse. Su entrenamiento de toda la vida es juntarse con amigos a improvisar: “recién este año tuve las competencias nacionales SupremacíaMC y Batalla De Maestros, y ahí fue la primera que me puse a practicar con formatos y palabras”.

El Hip Hop siempre se alza siempre como comunidad, así lo ve Kiry, podemos darnos cuenta. Cuando le preguntamos sobre la escena local lo primero que le salió decir es que el Freestyle en Rosario es, literalmente, una locura. “El mejor de toda Argentina, Sudamérica (…) acá tenés muchos estilos diferentes, los pibes son muy buenos. Lo único que falta es que salgan. Yo salí tres o cuatros veces y caí bien en todos lados. Fuera de cámara, Kiry nos comentó que Santi de la Elite Free lo está representando como manager y señalaba con satisfacción el gran trabajo que éste hacía y como lograba que todo saliera mucho más ordenado a la hora de arreglar eventos. La búsqueda de profesionalización es clave en estos tiempos y está en consonancia con uno de los valores de la cultura relacionada con la figura del emprendedor de la calle. El arte es un oficio y como tal lleva tiempo perfeccionarlo, y much&s se encuentran en esa disyuntiva culposa de no querer sustentarse a través de su medio de expresión. Sin embargo, el Hip Hop lo tiene claro: el arte también es cuestión de sobrevivencia, un naufragio en la isla urbana de la precarización y la meritocracia en donde es necesario saber cómo jugar con las herramientas a disposición y entender que la victoria es doble cuando se llega con los amig&s.

“Y cuando a mí me falte dame, y cuando a ti te falte te doy yo y si no sobrevivimos nos morimos los dos”. En una de sus rimas más recordadas, Kiry cita estas barras de Delaossa y también lo hace en las palabras que cruzamos y grabamos para YouTube. Nuestro Mc en sus barras pone mucho énfasis en la amistad y el compañerismo. Él es parte de la Crew @rosariokids_, se distinguen por llevar un _kid al final en sus redes sociales. De esta manera se reconocen ante el resto como un clan, como una unidad, un territorio. En las competencias a veces van juntos, otras veces se enfrentan como contrincantes, pero siempre con respeto y, sobretodo, con amor. En una batalla contra Mirko, Kiry tenía como temática a seguir “relación” y el en unas de sus barras le urge decir “Yo a Catriel no lo busqué y nos encontramos, así hijo de puta igual te amo” mientras rapea señala a su amigo fuera de la ronda y no tardaron algunas personas en burlarse de esa expresión de cariño a lo que Kiry contesta “el que se burla no conoce el amor de un hermano”.

A través de sus palabras, el Mc sobrevive y trasmite una historia. La de Kiry mezcla profesionalidad y confianza en sus seres queridos. Dentro de las competencias nunca lo vas a escuchar rematar una rima con un insulto ni tampoco avala el contenido machista en las rimas. Su estilo métrico refleja también una actitud ante el mundo, la búsqueda de sorprender con un ataque repleto de ingenio sin necesidad de golpes bajos. Lo que para él empezó como una evasión, ahora lo quiere llevar al tope buscando plantarse contra los mejores de la mejor manera. De esta manera configura su narrativa a través del freestyle, una herramienta de sobrevivencia al silencio y la censura al alcance de tod&s.

Posted by:Felix Leonel Peralta

1994, Rosario. Poeta y Cronista. Cofundador de Camalote. En 2015 y 2016 creó y coordinó el ciclo Voces Subterráneas. Ha publicado poemas en diferentes revistas de la ciudad. Trabaja para no morir.

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