Breve comentario a Cielo Drive de Sebastián De Caro.

Por Santiago Salemme

Al comprar este libro, es la segunda vez que cometo el error de esperar de este autor algo que tiene el potencial de realizar, pero no me va a dar: un ensayo crítico sobre cine (la primera fue con La máquina de chicle y neón. Los tanques de los 80. Paidós); en cambio tenemos un libro un poco más atractivo en lo que a su estructura refiere, entrevistas, datos sobre ciertos personajes con un ordenamiento particular, y un breve texto de apertura y otro de cierre que hablan de la relación del escritor con Tarantino, su descubrimiento y fanatismo. Todo este cuerpo se configura en un elemento más de aquello que busca tratar, la cultura pop; nada más alejado de lo que podría ser un ensayo académico denso (elitista), por ello mi error.

De Caro aprovecha el advenimiento del estreno de Once Upon A Time… In Hollywood, para tomar la figura de Charles Manson y los crímenes perpetrados por La Familia, como disparador (o excusa) para hablar de la cultura popular y los vínculos amorosos para con ella. No es sorprendente que el autor aproveche una de las mayores habilidades que posee, la del diálogo, la entrevista (así lo demuestra su gran labor de locutor), e invite a estas reflexiones a escritores, periodistas y músicos como Mariana Enriquez, Carlos Busqued, Nekro y Marcelo Pocavida, entre otros.

El libro se presenta como objeto rizomático, donde, al igual que en la cultura en términos amplios, todo tiene que ver con todo, donde las imágenes y símbolos se reproducen, reinterpretan y trascienden su origen, donde el trágico final de Bonnie y Clyde, el de Sonny Corleone, y todos los tiroteos a un auto, son el asesinato de Kennedy. Bajo esta dinámica se erige la figura de Manson como ícono pop mundial, despojado de todo valor moral y vuelto figura poética que sintetiza el fin de una época y el comienzo de otra, en el que, además, se lee una estética de la muerte y el horror. Los elementos que hacen a los asesinatos, el modus operandi, la secta, las drogas, las escrituras con sangre, la influencia de La Familia en los jóvenes y su rol, hacen que un cuadro devastador se reconfigure como poesía en la cultura popular, un canto para aquel quiebre histórico que cambiará a la sociedad, la literatura, el cine, la música y toda emanación humana, porque se reinterpreta lo humano. Como dice De Caro, Cielo Drive pasa de ser un lugar que ya no está, a un lugar imaginario en el que se inscriben todas las historias sobre lo que pasó, sobre lo que pudo pasar y sobre los Cliff Booth y Rick Dalton que pudieron salvar a Sharon Tate.

Posted by:Felix Leonel Peralta

1994, Rosario. Poeta y Cronista. Cofundador de Camalote. En 2015 y 2016 creó y coordinó el ciclo Voces Subterráneas. Ha publicado poemas en diferentes revistas de la ciudad. Trabaja para no morir.

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