Kierkegaard y Yo (II)

Escrituras y sentido

Conocido es en Kierkegaard la publicación de sus escritos bajo diversos seudónimos, entre otras razones expone en primera y última explicación1 que no pretende “hacer una nueva propuesta o un descubrimiento inaudito, o en fundar un nuevo partido y querer avanzar, sino justamente todo lo contrario, en no querer poseer ningún significado, en querer volver a leer solitariamente, y si es posible de una manera más interior, desde la distancia que marca la lejanía de la doble reflexión, la escritura original de las relaciones de la existencia individual, humana, la escritura antigua, conocida y transmitida por los padres”

Proyecto 100 Evitas y el arte de lo colectivo.

La figura de Evita resignifica la actualidad y el pasado 7 de mayo, en la centena de su natalicio, la ciudad fue testigo de un festejo sin antecedentes. La emoción de los compañerxs peronistas inundó las calles. Las “Evitas” caminaron orgullosas hasta el Circulo para terminar con un espectáculo teatral de lo más variado. Evita y Evitas. Una Caravana con tres tranvías repleto de ellas, emulando su pose, llevando con orgullo al personaje. Evita mujer, Evita putx, Evita disidente, no binaria: un imaginario universal alrededor de una de las figuras políticas más populares de la historia argentina. En pleno año electoral, la necesidad de reinterpretar las herencias del anterior siglo se hace presente en la agenda de este 2019 aún incierto. Pasar de un simple homenaje a todo un acontecimiento artístico fue una gran toma de decisión por parte de la Colectiva Mixta de Culturas. Desde el monumento a Evita en el saladillo hasta la peatonal Córdoba. El despliegue de murales, cánticos, canciones, monólogos, poemas, inundó los espacios públicos. Las emociones estaban a flor de piel y se manifestaba en cada unx de lxs participantes del colectivo. Revista Camalote dio su presente en la culminación de la jornada en el teatro cuando ya era de noche y lloviznaba. Las Evitas se mezclaban entre la enorme fila de asistentes. Como un coro griego, parecían danzar por la esquina de Laprida y Mendoza. Desde la marcha peronista hasta el cada vez más enérgico “vamos a volver”, la señorial estructura del círculo parecía temblar en una conjunción carnavalesca: el teatro más importante de la ciudad se veía intervenido por la reivindicación popular y con el instrumento más representativo de los sectores populares: la oralidad. Por otro lado, la previa a la función llevaba a cuestas una importante batalla simbólica. Varías personas tenían la bandera argentina en alza o al menos a la vista. Ya son varios años que los sectores conservadores llevan un ideal de patria excluyente que niega las causas políticas más movilizantes de la última década como son la campaña por el aborto libre seguro y gratuito como la manifestación de los derechos de las identidades disidentes. Para muchxs la patria y sus símbolos representan la cara más oscura de nuestra sociedad pero no en esta ocasión. Tanto Evitas como asistentes relucían el pañuelo verde y a lo largo de la noche no faltó el grito reivindicador del feminismo en boca de sus protagonistas.

Festimug: tribu y hermandad

Ni la lluvia ni la ansiedad electoral pudo opacar la alegría de los cientos de personas que se acercaron el pasado fin de semana al Galpón de la música. La manifestación de un sueño cumplido se conjugó con dos noches a pura música, baile y, sobre todo, unidad. El FestiMUG fue un éxito. Para muchos un antecedente dentro de un espectro de géneros que más está sonando actualmente en la ciudad. La música afroamericana en Rosario está dominando el panorama y cada vez son más las bandas que apuestan al Funk, Soul, Hip Hop instrumental y sus derivados. El fenómeno hasta parece casi coyuntural: que en estas épocas de crisis se opte por la expresión de la raza históricamente subordinada no es casualidad ¿Qué mejor manera de sobrellevar estos tiempos que con ritmos rápidos y melodías brillantes? El arte se disfruta mejor cuando todo parece desmoronarse y se vuelve una forma de resistencia ante la adversidad y la opresión. Es un ciclo casi carnavalesco el que se disfrutó los pasados 26 y 27 de abril. Entre la vorágine de la ciudad por un lado y el río oscurecido detrás de las barrancas, más de 10 bandas rosarinas se subieron en el escenario en total hermandad. Porque este festival surge del Movimiento Unión Groove, formado por diferentes bandas de la ciudad que se terminó de materializar en este festival. Por eso entre las bandas algunxs músicxs se repetían o invitaban a compañerxs de otras bandas a sumarse. El primer día, por ejemplo, las dos últimas bandas que tocaron tenían en común al mismo saxofonista, Gwido Cirione, que primero tocó con Latelonius y luego con la Groovin Bohemia para finalizar la jornada del viernes. Al otro día sucedió lo mismo en dos ocasiones: el baterista de Cortito y Funky, Camilo Corradín se quedó para seguir tocando con Calíope. Después, sobre el final, Ani Bookx, la vocalista de Chokenbici, permaneció arriba del escenario (“me van a tener que seguir bancando”, dijo) para cerrar la noche con Alto Guiso. Por parte del público, un clima de respeto por el arte y alegría por la fiesta que se estaba viviendo se respiraba en todo momento. También en los espacios dedicados a las lecturas de Paola Santi Kremer, Moli Luna y las Tanga Feroz fueron recibidas con el debido silencio que se merecían. Es evidente, la apuesta fue grande pero la organización de lxs chicxs del Movimiento Unión Groove estuvo a la altura de los planes.

Camalote no sólo bailó y cantó al ritmo de las bandas sino que también se escabulló por acá y por allá para hacer entrevistas, sacar fotos y brindar una cobertura de lo que fue estas dos noches de fiesta y arte.

Lautaro Canals, baterista de Kunyaza, Chokenbici y organizador de las Jams en Club 1518, nos contó cómo surgió el Movimiento Unión Groove y cómo se gestó el festival:
“El mug surge del encuentro desde hace varios años con algunas bandas en los escenarios. Hubo onda, hubo amistad, algo que nos atraía de la música de las otras bandas y de a poco fuimos haciendo crecer esa amistad, comenzamos a compartir músicxs e intimidades de cada banda y a partir de ahí vimos que muchas necesidades que pasaba una eran las mismas para todas. Incluso vimos que algunos organizadores tanteaban a las bandas para contratar la que cobraba menos. Todo eso nos empezó a juntar, de a una, dos, tres bandas, hacíamos reuniones cada tanto en las que compartíamos nuestras experiencias para estar precavidxs y atentxs, y cada vez empezamos a soñar más con esto del colectivo de bandas. En un primer momento le decíamos la liga del Groove. Fue tomando más forma, se fue consolidando, cada vez eramos más bandas y más proyectos y fechas compartidas. El año pasado con algunxs nos juntamos y se me ocurrió de hacer una buena fiesta de fin de año con estas bandas que estábamos en contacto permanente gracias a la Jam del Club 1518. La Jam nos permitió tocar mucho más juntxs e ir conociéndonos más profundamente.

Así, desde final de año pasado nos estuvimos juntando cada martes y le fuimos dando forma, no sólo al festival sino también a otras cuestiones. La idea del recital nos hizo tomar conciencia de lo legal, de SADAIC para poder exigir otras cosas, no sólo a quien te contrata sino también para potenciar la economía de cada banda, con lo difícil que es hoy. La verdad es que lo que pasó el fin de semana pasado fue un sueño hecho realidad, fue como una carta de presentación oficial, ya que el MUG antes era sólo una fanpage de face e insta y ahora, como se pudo ver en el festival, es una marea de amor y autogestión en comunión con muchísima gente que se siente identificada con esa forma de vivir. Más humana, en hermandad.”

“Esto es amor” dijo la negra en las últimas de sus intervenciones como presentadora en el primer día. Entre banda y banda, ella supo cómo mantener la atención de todxs lxs asistentes e insistió en recalcar el trabajo que sucede mientras el foco de atención está puesto en el escenario. Hizo un especial énfasis en lxs sonidistas, iluminadores y toda labor “que no se ve pero deberían entender”. En una charla informal que mantuvimos con Brapis (Calíope), el rapero no podía dejar de mencionar la importancia de los productores de video y de sonido en el presente. “Cada vez son más las productoras que aparecen y quieren trabajar con artistas y bandas” nos recalcaba el rapero. Ese día, un amigo de la casa, @Balt.lamas, fue el encargado de todo el apartado audiovisual del MUG y en la noche se lo pudo ver filmando en conjunto con su grupo. La misma negra pidió un aplauso para el realizador. El FestiMUG no solo viene a evidenciar la unión entre músicxs sino también la necesidad de apoyar y seguir el crecimiento de aquellxs que se están perfeccionando en lo audiovisual, en sonido y en iluminación y lxs propixs artistas, que pudieron armar un festival cien por ciento local.

Porque, como pudimos escuchar cuando al recital de la Groovin Bohemia y al recital de Alto Guiso se subieron lxs miembrxs de todas las bandas a cerrar las fechas, el FestiMUG es eso: tribu y hermandad.

Line up:

26/04: Lilu 3, Budajipis, Kunyaza, Latelonius, Groovin Bohemia + Sideshow: Ex empleades de la nasa y Mat Spiaggi

Baile: Mugtantes

Lecturas: Paola Santi Kremer y Marianela Luna

Dj: Julio Scarafia

27/04: Río Chino, Cortito y Funky, Caliope Family, Chokenbici, Alto Guiso

Baile: Cande Corpus

Lecturas/performance: Tanga Feroz

Dj: White Rabbit

Kierkegaard y Yo (I)

 

explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome
Alejandra Pizarnik

 

En el presente escrito intentaré exponer el recorrido de lectura respecto de la pérdida del “sentido original”, es decir, de la perdida de las relaciones de la existencia individual humana experimentado por el sujeto a consecuencia de la marea histórica en Kierkegaard.