Una especie invasiva

Una corriente de data

Autor del archivo

Milagros De La Horra

Colaboradora en Camalote. Nacida un viernes 13 a medianoche, bruja feminista. Colaboro en el proyecto de Laura Remis, La ciudad de las mujeres. Escribo poesía y sobre la poesía.

Entrevista a Densha Gogo: un tren a toda máquina

Fotografías: Andrés Picech

Si vamos al Bandcamp de Densha Gogó nos encontramos con tres discos, uno tras otro, 2017, 2018, y el último que salió hace unos pocos días, a fines de marzo. Desde 2015 cuando Laura Remis (La Ciudad de las Mujeres) y Diego Picech (Rosario Smowing, Patulek Records) se cruzaron en la música para hacer estas canciones llenas de ritmos hipnóticos, sintes oscuros, melodías en francés no pararon. Entre el punk, el jazz manouche, el rock and roll y el pop, nos invitan a mover las cabezas y los pies entre letras que están siempre con un pie en el mundo onírico donde todo es posible. Este sábado por primera vez vamos a verlos en vivo en formato trío con Andrés Picech como invitado, pero antes nos acercamos para charlar con ellxs un ratito:

Primero por el principio, ¿cómo fue que surgió el proyecto? ¿Venían de proyectos similares, esperaban formar una banda o fue algo casual?

Laura: Fue bastante casual, nos juntamos una tarde y empezamos a hacer covers de los Twist, en la casa de Diego, que en ese momento era en Arroyito. Después él me dijo que estaba pensando en un tema con una letra aún no definida, tiramos frases y salió jogging gris melange. Nuestro primer tema, ese mismo día (diciembre 2015) lo grabamos en un demo. Quedamos tan contentxs con el resultado que seguimos intentando.

Diego tenía un Soundcloud en donde siempre hacía temas y él o alguien más los cantaba y los subía, era todo. Se llamaba Tribilin-1. Al principio subíamos los temas ahí y cada vez fueron saliendo más. Personalmente me gustaban todos los temas y se me ocurrían letras incluso para algunos que no tenían. Lo de la banda no estaba pensado, aunque yo soñaba con tocar los temas, tenían muchos instrumentos, sintes y máquinas de ritmos y eran difíciles de realizar en vivo.

¿Como surgió el nombre de la banda, qué significa?

Laura: Una vez Diegui me cayó con este nombre y dijo que era un tren japonés, después de buscar descubrí que era un video juego de Nintendo que simulaba un tren de verdad. El juego era el Densha go, pero en vez de ponerle así jugamos con el estilo a gogó que está relacionado con la música bailable de los años 60. Nos imaginamos desde un principio esa música, onda twist, medio para divertirnos pero al final fuimos apostando por ese estilo y nos encanta.

A la hora de componer ¿cómo es el proceso? ¿Componen todo juntxs, prefieren ir trabajando con alguna melodía, algún ritmo solxs y después llevarlo a la banda?

Diego: Es variado, a veces bastante juntxs, tiramos melodía, yo agarro la guitarra y Lau tira algunas melodías. Otras veces hace letras y melodías sobre bases que ya tengo grabadas, con máquina de ritmo o cosas grabadas con sonido más analógico con bajo, bata, viola.

¿Cuáles consideran que son las bandas o músicxs que influyen en su música?

Densha: La verdad que muy variado, podríamos hablar de algunas de los 90, desde B-52 a The sacados, al principio podría ser también los Twist, los Brujos. O de los 80, Siouxie and the banshees nos encanta o las Delmonas. Pero no sabemos si se nota o si realmente tenemos algo de todo eso, hicimos cover de los Rolling Stones (In another land) y los Doors (Summer’s almost gone), jaja, entonces nos fuimos a los 70 y a los 60 también. Nos gusta la psicodelia, bastante.

¿Cómo fue que el idioma francés se metió en sus canciones? ¿Fue algo que buscaban desde un inicio o simplemente surgió?

Laura: El francés surgió en un tema que casualmente habían grabado Diego y Andrés con Franco Dolzani, justo con quien vamos a tocar el sábado. El estribillo decía viens dinner ce soir chez-moi y dio el nombre al disco anterior: Vení a comer a casa. Era un tema bastante tranquilo y empecé a improvisar algo en francés porque tenía una libretita con otros temas que había escrito para un dúo de punk-manouche en el que cantaba directamente en francés, la verdad que es un idioma que aprendí y no quería perder y volvió por ahí por el lado de la música. Aparece siempre que no me salen cosas en castellano, funciona como una especie de recurso creativo, además mi voz suena diferente cuando canto o hablo en francés.

¿Qué les parece la escena musical rosarina de hoy? ¿Algunas bandas o proyectos que recomienden?

Diego: La escena musical veo que crece cada vez mas dentro de Rosario. Hay muchas cosas cada vez mas variadas y admiro a quienes se animan a hacer músicas personales sin ningún tipo de etiquetas, los que hacen música sin pensar en el «buen gusto» porque al fin y al cabo como decía Melero, cuando se habla de buen gusto es como un puntaje a una música que ya tiene sus códigos, y me gusta la gente que hace música que no se basa en muchos códigos ni reglas.

Densha: Algunas bandas que recomendamos hoy que están buenas son La metamorfosis del vampiro, Chokenbici, Alto guiso, el deschu, Matilda, Ale siniestro, Chimo, los Daddy rocks, Perro fantasma, Bubis bayins. También Torneo de verano, Chicle, Víctima del vaciamiento y Rosedal.

¿Tienen proyectos musicales paralelos?

Laura: Yo estoy grabando unos temas con Ignacio Molinos (Matilda), vamos a restaurar la monarquía francesa, van a ver. Me junto con unas pibas con las que estamos armando algo, pero están en proceso aún.

Diego: Yo tengo la Rosario Smowing y también toco el bajo en el proyecto de Pretinhio Gol. Además, con Patulek records venimos participando en varios proyectos como los de las pibas de Lalalas, Carlos Masinger y Pretinhio, bandas recomendadísimas.

Este sábado 13 de abril, Densha Gogó dará su primer recital en vivo en Bon Scott Bar (Pichincha 131) junto con Franco Dolzani (Buenos Aires) más las visuales de Fla Cisera. A partir de las 21 hs.

Bandcamp: https://denshagogo.bandcamp.com/

Instagram: @gogodensha

Spotify: https://open.spotify.com/artist/6nsulDXzEx4KYfczQ9vyDg

Censura rosa

Ilustración: Bleus

En la semana que empecé a leer este libro, unos chicos en Santa Fe fueron torturados por la policía sin motivo aparente. O por un motivo harto conocido por las disidencias: por homofobia. En sus relatos, cuentan que se encarnizaron aún más cuando notaron que, entre golpes y patadas, buscaban protegerse entre ellos y que se daban fuerzas diciéndose “mi amor”. Hacía unos meses, en esa misma comisaría, una travesti también había sido torturada, pero su caso no trascendió a los medios. Que en esa comisaría hayan sucedido casos de discriminación a las disidencias no implica que el problema se circunscriba a ese lugar. ¿Qué pasa cuando una periodista publica un libro sobre el mejor creador de telenovelas de Argentina durante el siglo XX y hace una referencia a su homosexualidad?

Probablemente no hubiera leído ese libro si no fuera por la polémica y la censura. Hace unas semanas me enteré por Twitter que un libro estaba siendo sacado de circulación. Liliana Viola, periodista y editora del suplemento Soy de Página 12, publicó hace un año la biografía de Alberto Migré. Un genio de la televisión, escritor, guionista y productor de más de setecientos radioteatros y telenovelas, creador de un estilo único, en donde el melodrama y lo popular se fundían para paralizar al país una vez a la semana cuando se transmitían los capítulos de sus mayores éxitos como Rolando Rivas, ¡taxista! o Piel naranja. Sin embargo ese currículum no me intrigó mucho como para leer su biografía y su publicación pasó sin pena ni gloria para mí, una persona de 24 años que no llegó a ver ninguna de esas legendarias novelas que se emitían allá por 1970. Pero descubrir que iba a salir de circulación, que el motivo dado fue por violación de propiedad intelectual, que quien demanda publica en su Facebook: “Querido maestro Alberto Migré: No querías que hablen de tu vida privada. Sin embargo lo hicieron. ¿Qué parte no entendieron esos amarillistas? ¡Cómo atrasa hablar de la sexualidad del otro!”, que la autora elige que su libro no se venda antes que modificarlo y censurarlo fueron suficientes motivos como para bajar esa copia prácticamente ilegal que circula y devorarlo en un día. ¿Cómo esperamos que reaccione una sociedad entera, desde lx vecinx hasta el poder policial y judicial, cuando ni siquiera un libro que habla de la sexualidad nunca explícita pero siempre implícita de una persona muerta puede resistir a la censura y la homofobia?

En los 80, luego de las listas negras que obligaron a tantxs a emprender al exilio y que otrxs tantxs que figuraban en ellas hoy en día sigan desaparecidxs, una nueva lista se agregó para los militares, para los dueños de medios de comunicación y demás aparatos de reproducción simbólica: la lista rosa. El último régimen dictatorial no sólo era una máquina bien aceitada de violencia real sino también de violencia simbólica. Para salvaguardar los valores morales del “pueblo argentino” y proteger a la familia, los militares limpiaron los espacios públicos de gays y lesbianas que pudieran infiltrar con sus discursos algo que atente contra la familia patriarcal. Migré, tan aclamado durante las décadas anteriores, de repente encuentra que todas las puertas se le cierran, ningún canal quiere contratarlo, no tiene espacio para hacer lo que sabe hacer: telenovelas. A pesar de que no interviene de forma crítica durante los años oscuros de la Argentina, salvo por un personaje militante del ERP que muere cuando la situación del país recrudece, la homofobia de un sistema de control en el que los únicos valores válidos son los de la iglesia católica, lo dejan desempleado y en una situación económica crítica. ¿Cómo puede salir una biografía ahora, en 2019, sin que se mencione un aspecto siempre silenciado de su vida pero que lo convirtió por un tiempo en un paria de la televisión local? Doblemente censurado, Migré será un libro que circule en la oscuridad, de link en link, como la sexualidad de la persona que se relata.

Migré puso en millones de televisores situaciones que, de otra forma, nunca hubieran alcanzado esa masividad. Una violación dentro de una pareja casada, abortos clandestinos, adulterios, equipos de futbol femenino, personajes homosexuales que no caían en los clichés de “la loca” sino profundos y complejos, taxistas mujeres, todo en un género tan vapuleado como es la telenovela. Muchxs no creen que tenga demasiado valor estético y creo que hasta hace poco incluso yo me podría contar entre ellxs. Pero hagan la prueba de mirar el primer capítulo de Rolando Rivas ¡taxista! y después coméntenme si no encuentran algunas tomas y diálogos que les generan sorpresa. No van a poder ver la original porque en 1979 los militares decidieron recortar todas esas escenas en las que se hablaba de Perón, o aparecían actrices y actores peronistas, o el arco del personaje militante del ERP que muere acribillado. Otra vez la censura.

Concluyo esta nota explicitando que, si bien la conexión entre la violencia hacia la pareja de Santa Fe y la censura de este libro puede sentirse forzada, detrás de cada acción, aunque sea muy diferente la gravedad, se encuentra la misma violencia. Ya sea en el cuerpo, en la tortura, en los asesinatos, o en el plano ideológico, en la censura hay una búsqueda de borrar algo imborrable, algo que, aunque permanezca en la oscuridad y no pueda del todo formar parte de lo público, existe. Las disidencias sexuales fueron, son y serán una realidad. No hay censura que censure del todo la deficiencia de este sistema que expone a la violencia y a la clandestinidad.

Libro de Migré: https://drive.google.com/file/d/1_uwPzGBXlC-A-kyjiuAbZV78c2_AavC1/view

Nota a Liliana Viola: https://www.pagina12.com.ar/181887-el-libro-trato-de-reproducir-su-misterio

Nota sobre la tortura a la pareja en Santa Fe: https://www.cadena3.com/noticias/informados-regreso/policias-detuvieron-golpearon-brutalmente-una-pareja-gay_136360

Primer capítulo de Rolando Rivas ¡taxista!: https://www.youtube.com/watch?v=Cmwk41vTX5Y

 

Jam Club & Poesía en Club 1518

Un jueves día de San Valentín abrió la Jam Club & Poesía de Club 1518 este año. “Re-significando el día de lxs enamoradxs, le rendiremos culto al amor que-en-todos-lados-está y el enamoramiento atravesará las vísceras de la poesía y la música” rezaba en la promoción de esta edición número 46, invitándonos a ese espacio que este año incorporaba la poesía en sus escenarios. La música y la poesía son dos caras de la misma moneda y sin embargo son pocos los lugares que permiten la fusión de ambas. Algo distinto está pasando en Club 1518. Ya en esta primera edición del 2019, Dora, la presentadora del ciclo, abrió la noche con una performance en la que uno de sus textos poéticos se mezclaba y jugaba con la improvisación de un músico.

Las hermanas, un cuento de Luna Corvalán

La miró a Tere que estaba sentada al lado del fuego. Cuando pensó en acercarse, desde afuera, la perra soltó un aullido. Tan triste, pensó Ceci, que solo quiso arrimarse a la chimenea, abrazar a su hermana y llorar con ella. Pero sabía que no podía, no podría arrimarse a Tere con la soltura de siempre y pretender un abrazo, esas cosas se ganan nunca se mendigan, como siempre dice la abuela. Y aparte, el rechazo de Tere iba a ser terrible, seguro que ni la miraba, iban a ser unas ganas de llorar incontenibles y encima en el abandono, en el destierro. Ceci creyó que lo mejor era quedarse quieta, por lo menos por un rato, y pensó en la perra. No sabía su nombre, no se lo había preguntado a doña Coca. Pero sí le había preguntado por el perro, un perro tan lindo, grandote, y malo, dijo doña Coca, el Chocolate. ¿A vos te gusta el chocolate? Sí, a quién no, respondió Ceci y se encogió de hombros. En ese momento empezó a desconfiar un poco de doña Coca, que la miraba con los ojos oscuros y las manos anchas. Qué era esa pregunta, a todas las nenas les gusta el chocolate. Y aparte el perro tenía unos ojos de bueno, pensó Ceci. Doña Coca no le caía mal, solo le molestaba que todo el tiempo estuviera revoloteando en la casa. No sabía cómo su papá no le decía, señora Coca usted es muy amable pero debe irse antes de que a mi hija le agarre un ataque de honestidad. O  también podía decirle que Tere estaba descompuesta en el cuarto y tenía que encargarse de ella. Pero claro, ahí doña Coca la agarraría a Adriana y ella siempre era muy respetuosa, pero cuando Coca se iba, liberaba un suspiro de alivio y le dirigía una mirada cómplice a Ceci que ella respondía bajando los ojos, subiendo las cejas y haciéndose la desentendida. Adriana tampoco le caía mal, es más, a veces hasta se sentía un poco tonta después de ignorarla deliberadamente, así como Tere ahora hacía con ella. Pero después de todo era lo que tenía que hacer y todo esto era culpa suya y no de Ceci, ni de Tere.

Presentación “Gorda Vanidosa” de Lux Moreno

Camalote estuvo presente en la presentación del libro Gorda vanidosa de Lux Moreno en el Centro Cultural Qué te pasa. El evento fue organizado por Male Oneglia junto a Arde libros, librería rosarina especializada en feminismo ubicada en Sarmiento 783 local 13. Contó con la presencia de la autora, que brindó previamente un taller de activismo gordx, la periodista Sonia Tessa y la militante feminista Pichu Escalante. En una charla distendida, nos contaron impresiones de lectura, ideas, preguntas y cuestionamientos que se generaron a partir del libro.

Sonia Tessa fue la primera en tomar la palabra. Desde su lugar de periodista, considera que es su labor dialogar de forma crítica con el sentido común. Así, el sentido común de la gordura, instalado y replicado en las imágenes, frases, mercado de este neoliberalismo magro es una discusión a atender, para problematizar pero también darle voz a otros discursos acallados, como el de activismo gordx. Sonia valora que el libro esté escrito como ensayo autobiográfico porque nos permite leer cómo los dispositivos de control y opresión hacen mella en la autora y cómo desde su posición contrahegemónica busca desmontar los discursos relacionados a la autoestima, la salud y el ejercicio, entre otros tópicos, para señalar el sistema de control hacia los cuerpos.

Así, el libro va cuestionando todo, incluso la visibilidad misma, al ser los cuerpos gordos invisibles para el deseo pero visibles para la condena y necesarios para darles valor a los cuerpos flacos: “El deseo se construye en esta red de necesidades que instala la lógica del consumo y hace de nuestros cuerpos un espectáculo. Es decir, nuestras relaciones sociales se han mercantilizado de tal modo que ya no se trata de ver quién es el otro que tenemos enfrente sino de clasificarlo por medio de distintos prejuicios” (cita de Gorda vanidosa). Como manual de estrategias, Sonia Tessa nos invita a leer este libro en búsqueda de los nuevos sentidos que aparecen cuando se cuestiona el sentido común.

Pichu Escalante también valora ese ida y vuelta de la experiencia personal con sistematizaciones teóricas en el que se construye el libro, ya que permite que las discusiones sean accesibles sin hacer de su experiencia algo totalizante. Gorda vanidosa es un libro militante, no se oculta bajo la neutralidad sino que se posiciona desde un lugar explícito. Desde allí cuestiona, problematiza, como es en el caso de la militancia a partir de eslogans cerrados, que construye ficcionalidades que permiten una masivización de las luchas pero luego dificulta la discusión de las mismas.

En su presentación, Lux Moreno nos cuenta porqué su cuerpo actualmente no es el cuerpo gordo con el que escribió el libro allá por diciembre del 2017, sino un cuerpo intervenido con un bypass gástrico y cómo esa intervención de vida o muerte le hace reflexionar acerca  del pasado y de su posicionamiento como activista gorda. Si la experiencia como gorda es una experiencia mainstream ¿qué tipo de experiencia es la vivencia en un cuerpo intervenido? ¿Debe dejar de ser parte de ese activismo a pesar de haber vivido durante 26 años en un cuerpo gordo?

Conjugándose con la discusión sobre los eslogans, Lux explicita la ficción de gorda vanidosa al señalar que una persona gorda usualmente debe resistir desde la vergüenza, mientras que en el libro ella propone resistir desde la vanidad. Así también, las ficciones se transforman en un lugar para reaccionar ante la violencia.

Por último, la autora cuestionó la analogía entre militar y el salir a la calle, analogía capacitista que deja de lado a todas las personas con movilidad reducida, niñxs y enfermxs a su cuidado, trabajos informales. Lux propuso no tener miedo a revisar los privilegios que nos constituyen, tener privilegios no nos hace opresorxs pero sí nos posicionan en un lugar diferente a lxs otrxs, un lugar de responsabilidad.

Gorda vanidosa salió en julio de 2018. Escrito por Lux Moreno, filósofa, gorda vanidosa y activista, usa su propia experiencia de vida para desnudar los mecanismos de discriminación que todos ejercemos cotidianamente contra la gente gorda. Editado por Editorial Paidos.

Fotografías por Arde Libros