Una especie invasiva

Una corriente de data

Estar pirinola y pelearme con patovas por Milena Schilman

Pirinola: escabio, ebria, choborra. Gran término, gran.

 

La historia de mi vida en el mundillo del cachengue rosarino puede encapsularse dentro de ese título. Durante mi adolescencia, más de una vez fui echada de boliches por armar algún tipo de escándalo. En más de una ocasión fue por manifestar algo que creía injusto dentro de esos lugares, en los cuales el patriarcado y la discriminación se encuentran a la orden del día. Desde hace unos años que, salvo por cumpleaños, me alejé de ciertos sitios nefastos.

Jam Club & Poesía en Club 1518

Un jueves día de San Valentín abrió la Jam Club & Poesía de Club 1518 este año. “Re-significando el día de lxs enamoradxs, le rendiremos culto al amor que-en-todos-lados-está y el enamoramiento atravesará las vísceras de la poesía y la música” rezaba en la promoción de esta edición número 46, invitándonos a ese espacio que este año incorporaba la poesía en sus escenarios. La música y la poesía son dos caras de la misma moneda y sin embargo son pocos los lugares que permiten la fusión de ambas. Algo distinto está pasando en Club 1518. Ya en esta primera edición del 2019, Dora, la presentadora del ciclo, abrió la noche con una performance en la que uno de sus textos poéticos se mezclaba y jugaba con la improvisación de un músico.

Ensayo – Una reflexión en torno a la romantización del cannabis

En mi adolescencia, aproximadamente entre los 16 y 17 años, después de una cosecha muy grande de marihuana (20, 25 frascos de café repletos), afronté una época de consumo desmedido. Para que se den una idea, en poco más de un año habré pasado apróximadamente uno o dos días “sobrio”, nada más.

Cuando definitivamente toda esa cantidad de frascos disminuyó hasta desaparecer, recuerdo haber tenido un período inicial de desesperación y una rabiosa necesidad de consumo, que, a medida que el tiempo pasó, disminuyó notablemente; no sin dejar en mí, a partir de todo esto, muchas preguntas, permitiéndome sacar de ellas algunas conclusiones.

Clásico desorden

Las frases se repiten, van de boca en boca, mutan, se transforman, se adaptan, pero todas conservan la misma idea, el mismo mensaje.

“Fueron 10 o 15”, “Por unos pocos inadaptados se arruina lo que tendría que haber sido una fiesta”.

Una señora toma una cinta adhesiva, una cuantas bengalas y sin dudarlo un segundo convierte a su hija de pocos años en un artefacto de pirotecnia de contrabando. La niña, con una sonrisa de oreja a oreja, sostiene su remera levantada y mira su ombligo desaparecer debajo de una decena de cartuchos con pólvora.

Un rato después, camino a la cancha, compañeros de equipo cantarán al unísono pidiendo la violación y el sometimiento sexual del equipo rival.